Nuestras Hermanas


Las Misioneras de Nuestra Señora del Pilar, compartimos esta experiencia de Dios en fraternidad y decidimos juntas qué servicios realizar con el pueblo para hacer presente la Nueva Humanidad.

Para llegar a ser Misioneras de Nuestra Señora del Pilar seguimos estas etapas:

  • Discernimiento de la vocación.
  • Tiempo de experiencia en una comunidad de acogida.
  • Postulantado en comunidad de formación.
  • Noviciado que prepara a vivir los compromisos religiosos.
  • Culminación con la profesión de los votos.
  • M. Esperanza Vitales, desde su experiencia de Dios Padre-Madre y la realidad personal, familiar y social que le toca vivir, descubre que el mundo no es como Dios lo ha querido para el hombre.
    Las relaciones humanas están rotas y deformadas.
    El hombre sin Dios se hace enemigo, amenaza y causa de muerte para su hermano.
    Necesitamos mujeres que quieran mirar el mundo con los ojos de Dios. Que, apoyadas en la fraternidad misionera, quieran hacer la experiencia de dejarse comprometer con la vida del hombre hasta transformarla según la dignidad de los hijos de Dios.
    Necesitamos jóvenes que animen a otros jóvenes que buscan; creyentes que quieran compartir su fe en las comunidades cristianas al estilo de M. Esperanza, que quieran continuar su obra en el mundo.